Al igual que en su momento, los electrodomésticos se etiquetaron energéticamente, a día de hoy, para poder vender o alquilar una vivienda, ésta debe tener un certificado energético.
De esta manera el comprador o inquilino, posee, tanto en edificios nuevos como de segunda mano, información objetiva sobre el consumo energético.
El Certificado Energético de viviendas y edificios nuevos entró en vigor en noviembre del año 2007 y en Marzo de 2013 se aprobó el Certificado Energético de edificios existentes.
Los certificados son realizados por ingenieros técnicos especialistas en certificación energética.